Lo primero que salta a la
vista es el crecimiento agresivo. El promedio de largo plazo es de 3794, pero
el de corto plazo sube a 6522. Esto indica que el índice está operando
actualmente en niveles máximos históricos o muy por encima de su promedio
histórico.
Con relación a la
rentabilidad, mientras que el promedio mensual histórico es de 1.04%, el corto
plazo muestra una aceleración brutal al 2.85% mensual. Es un mercado claramente
"bullish" (alcista) en el periodo corto analizado.
A pesar de que los precios son
más altos hoy, la dispersión relativa ha cambiado, demostrando una alta
volatilidad. La desviación estándar (SD), en el largo plazo es de 1316,
mientras que en el corto es de 331. Esto es normal, a menor tiempo y menor cantidad de datos, la
variabilidad absoluta suele ser menor.
El VAR de largo plazo es de
1622, mientras que el de corto plazo es de 5974. Esto sugiere que, al estar en
niveles de precio mucho más altos, la pérdida potencial nominal es
significativamente mayor ahora que en el promedio histórico.
Con relación al sesgo y la
curtosis en el largo plazo, muestra un Skewness (Sesgo) positivo de 0.60. Esto
indica una cola hacia la derecha; históricamente, el índice ha tenido rachas de
crecimiento que compensan las caídas. En el corto plazo, el sesgo se vuelve
negativo (-0.51); un sesgo negativo en un mercado alcista suele indicar que,
aunque el precio sube, existe un riesgo de caídas bruscas y rápidas (shocks
negativos).
Con relación a la curtosis,
tanto en el largo como en el corto plazo es negativa, lo que sugiere
distribuciones "platicúrticas" (menos picos y colas menos pesadas que
una distribución normal), aunque el corto plazo está más cerca de la normalidad.
Los coeficientes de
determinación R2 son extremadamente altos, lo cual es inusual en
mercados financieros reales a menos que se trate de una tendencia muy marcada:
En los modelos polinómicos, el
ajuste de grado 6 es casi perfecto (95-96%). Esto indica que el comportamiento
reciente del S&P 500 ha seguido un patrón matemático muy predecible, casi
"de libro".
Los datos proyectan el índice
hacia los 7619 en 90 días y hasta los 9268 en un año. Econométricamente, un R2
tan alto en precios (no en retornos) a veces sugiere "regresión
espuria" o simplemente que la tendencia lineal/polinómica es muy fuerte,
pero no garantiza que la psicología del mercado no cambie súbitamente.
El índice está en una fase de
aceleración fuerte. El corto plazo muestra rendimientos mensuales que casi
triplican la media histórica 2.85% vs 1.04%. Sin embargo, el cambio a un sesgo
negativo en el corto plazo y un VAR nominal mucho más alto sugieren que el
mercado está "estirado" y es más sensible a correcciones rápidas.
El Value at Risk (VaR) es una
medida estadística que cuantifica el nivel de riesgo financiero dentro de una
cartera en un marco de tiempo específico.
Con el nivel de confianza que maneja
con un 95% de confianza, el valor a riesgo (VaR) de 5974 actúa como un
"piso" probabilístico. Nos dice que, en condiciones normales de
mercado, existe un 95% de probabilidad de que el índice no caiga por debajo de
ese nivel en el corto plazo.
El precio máximo registrado es
6978. Si el VaR es 5974, el mercado te está advirtiendo que una "caída
normal" dentro de la volatilidad actual podría ser de unos 1000 puntos
(aprox. un 14,3%).
Para un inversor, este VaR
sugiere que cualquier "stop-loss" colocado por encima de 5974 corre
un alto riesgo de ser ejecutado por el "ruido" normal del mercado, no
necesariamente por un cambio de tendencia.
En las tablas de
probabilidades, el valor "p" representa la probabilidad acumulada de
que el precio se mantenga por debajo de un valor crítico X de 6969.01.
Este valor es casi la unidad.
Significa que, históricamente, estar en los niveles de 6969 puntos es un evento
extremo. Solo el 0,79%, (q) del tiempo
el S&P 500 ha estado por encima de ese nivel.
Desde una perspectiva
histórica, el índice está "caro" o en territorio de sobrecompra
extrema.
En el corto plazo, la
probabilidad baja al 91%. Esto significa que, en la dinámica reciente, estar en
los 6969 puntos ya no es algo tan "raro". Hay un 8,93% (q) de
probabilidad de que el índice supere ese valor.
El mercado se ha acostumbrado
a niveles altos. Lo que antes era un evento de "cisne negro" o una
anomalía (largo plazo), hoy es una posibilidad mucho más cercana y real (corto
plazo).
El modelo indica un mercado
impulsado por momentum. Los coeficientes de determinación polinómica (96%)
sugieren que el precio está siguiendo una curva de aceleración. El riesgo no es
que la tendencia sea falsa, sino que, al ser tan empinada, el VaR se ha
desplazado hacia arriba, exigiendo mucho más capital para soportar las
fluctuaciones diarias.
El Skewness negativo (-0.51)
que detectamos es una señal de alerta clásica, dice que, aunque las subidas son
frecuentes y pequeñas, las caídas tienden a ser menos frecuentes, pero mucho
más violentas.
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