miércoles, 15 de julio de 2026

LA ECUACIÓN DE WALL STREET. MODELADO POLINÓMICO Y CICLOS DE PODER EN EL S&P 500


 

Este explica precisamente cómo la política y la macroeconomía definen el comportamiento del S&P 500, estructurado así:

1. El factor político: El ciclo electoral presidencial marca el ritmo, las decisiones del gobierno y las prioridades según el momento del mandato, y la búsqueda de reelección genera el patrón de subidas, bajadas y volatilidad que se repite históricamente.

2. El factor macroeconómico, La política monetaria de la Reserva Federal (tasas de interés, liquidez), la inflación y las condiciones económicas generales pueden reforzar, modificar o incluso anular el patrón político.

3. Interacción, se muestra que el mercado no se mueve solo por cifras o ganancias empresariales; responde de forma muy sensible a las decisiones políticas y al escenario macroeconómico, aunque eventos externos inesperados también pueden romper esta dinámica.

Todo el análisis demuestra que el S&P 500 está profundamente influenciado

por la combinación de ciclos políticos y condiciones macroeconómicas.

El análisis mediante ajuste polinómico del comportamiento del índice S&P 500 en los últimos 5 años nos permite identificar con claridad la estructura de sus ciclos, cuánto duran sus fases de ascenso y descenso, y en qué punto nos encontramos hoy.

Duración de las fases

Fases de ascenso, se extienden en promedio entre 32 y 36 días, con una variación moderada en su recorrido hasta alcanzar la cima. Las fases de descenso, presentan una duración similar o ligeramente menor, entre 28 y 32 días, mostrando que las caídas suelen desarrollarse con mayor rapidez que las recuperaciones en este periodo.

Si se analiza el ciclo completo, desde un valle hasta la siguiente baja, el ciclo completo ronda las 96 a

98 días, un patrón que se ha repetido de forma consistente en el lustro analizado.

Posición actual del índice

En este momento, el S&P 500 se encuentra claramente en la parte alta del ciclo, muy cerca de los niveles máximos históricos identificados en el análisis.

Esta posición, sumada a los patrones de ciclos anteriores, sugiere que es muy probable que en el corto o mediano plazo se presente una corrección, una fase de ajuste que llevaría al índice a buscar niveles de soporte antes de iniciar una nueva fase de recuperación. Es importante recordar que este análisis se basa en patrones históricos y no constituye una recomendación de inversión, ya que eventos económicos, financieros o geopolíticos pueden alterar la duración y magnitud de las fases.

El análisis matemático, polinómico y de derivadas que se muestra en este estudio, el cual modela máximos, mínimos, concavidades y puntos de inflexión mediante funciones de sexto grado, es una herramienta excelente para entender ciclos teóricos de oscilación.

Si aplicamos este enfoque analítico y cuantitativo al comportamiento cíclico real del S&P 500 en un horizonte de 5 años, nos encontramos con un patrón sumamente marcado por la macroeconomía y la política: El ciclo presidencial de 4 a 5 años (Teoría del Ciclo Presidencial de Yale Hirsch).

El comportamiento histórico del mercado estadounidense se divide de manera muy marcada según el año del ciclo político-económico.

El año 1 se define como el período de "Luna de Miel" (Postelectoral). Su comportamiento suele ser de un año de crecimiento moderado a fuerte.

El nuevo presidente (o el reelecto) asume el cargo con capital político. Se implementan las primeras reformas y hay una atmósfera de certidumbre al haber dejado atrás las elecciones. El mercado tiende a reaccionar de forma positiva ante las nuevas directrices fiscales.

En el año 2 se observa el "Valle" del ciclo (año de elecciones de medio término). Acá su comportamiento, históricamente es el año más débil y volátil de todo el ciclo de 5 años.

La dinámica o el punto crítico de mínimo, donde los inversores y votantes se impacientan por la falta de resultados rápidos. Es el año en el que se toman las decisiones políticas más difíciles, dolorosas o impopulares (ajustes fiscales, subidas de tasas de interés) para que el costo político se diluya antes de la siguiente elección.

El S&P 500 suele experimentar correcciones importantes (con caídas promedio de entre el  el ) tocando un "Valle" (mínimo cíclico) entre el segundo y tercer trimestre del año.

En el año 3, muestra una gran "subida" por ser un año preelectoral.

El comportamiento se destaca por ser el año más fuerte del ciclo; enseña, una dinámica o cambio de concavidad —punto de inflexión hacia arriba—. Una vez superadas las elecciones de medio término, la incertidumbre política se desploma drásticamente.

El gobierno empieza a pavimentar el camino para la reelección, lo que suele traducirse en políticas más laxas, estímulos económicos o inyección de liquidez.

Históricamente, el S&P 500 sube con fuerza en este período, registrando rendimientos promedio de doble dígito.

El año 4 se distingue por ser la "cima" o año electoral, su comportamiento muestra rendimientos sólidos pero acompañados de alta volatilidad en la segunda mitad del año.

En la dinámica de mercado, la primera mitad suele continuar con el momentum del año 3. A medida que se acercan las elecciones generales en el mes de noviembre, el mercado experimenta fluctuaciones debido a las encuestas de intención de voto. Sin embargo, una vez resuelto el resultado electoral, se genera un "rally de fin de año" que suele consolidar una "cima" o máximo cíclico.

En el año 5, caracterizado por la transición y reinicio del ciclo, se muestra un comportamiento de  retorno a la media histórica del mercado.

El ciclo se traslapa con el año 1 de la siguiente administración. El S&P 500 consolida las ganancias previas y comienza a reajustar sus valoraciones basándose,  en las nuevas realidades de tasas de interés y ganancias corporativas (EPS).

Los factores clave que alteran este comportamiento, así como las variables en la ecuación polinómica, pueden variar, alterando la forma de la curva. El ciclo del S&P 500 sufre distorsiones por factores externos como  ciclos de liquidez (políticas de la Reserva Federal), si el año 3 coincide con un periodo de tasas de interés altas o restrictivas por parte de la Fed para combatir la inflación, el rendimiento expansivo natural puede verse mitigado.

Históricamente, si un presidente en funciones busca la reelección, los incentivos para estimular la economía en los años 3 y 4 son mucho mayores, haciendo,  que estos años sean excepcionalmente alcistas.

Los eventos de "cisne negro" o crisis imprevistas (como pandemias, conflictos geopolíticos o quiebras sistémicas) actúan como fuerza exógena que rompe de forma temporal la estacionalidad matemática del ciclo.

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